Mi reino por un bizcocho
Cuando se dispone de un fin de semana largo, vacaciones de invierno o un fin de semana en una muestra de “expo-campo”, se comienzan a barajar los posibles destinos turísticos. Generalmente, los condicionantes a tener en cuenta son: el dinero, los medios de transporte, la cantidad de días disponible, si hay playa, montañas, nieve, internet o happy hours. Sin embargo, la opción culinaria no debe ser descartada. No hablamos de chivito, cerdo o cordero, sino de bizcochitos dulces. Más precisamente, los Reverter, elaborados y distribuidos en Pergamino, provincia de Buenos Aires.
Pude sonar descabellado, por no decir que es estúpido, pero estas galletitas con forma ovalada, cual “9 de oro”, tienen un sabor delicioso, valen la pena. La receta no tiene ningún misterio (está escrita atrás del paquete) pero tienen un sabor que se combina perfectamente con los mates amargos o con un café con leche.
Pergamino es eminentemente “sojero”. Extraña definición pero muy moderna. Todo gira en torno a la soja: la industria, la explosión inmobiliaria y el repudio a la 125. Esta ciudad (cabecera de partido) tiene una gran cantidad de plazas, que nada tiene que envidiarle a La Plata, y varios atractivos como: la Iglesia Ntra. Sra. de la Merced, la Casa natal del ex presidente Illia y el arroyo Pergamino. La ciudad cuenta con una peatonal muy bonita y es la casa del Club Douglas Haig que disputa el federadísimo Torneo Argentino B. La gente es simpática ya que parecen no darse cuenta que son una ciudad importante, y que como tal, deben maltratar a los visitantes, arrancarle la cabeza con los precios y promocionarse para grande eventos como “posible ciudad para la final de la copa Davis”.
Es la cuna de tipos grosos como Arturo Illia, Atahualpa Yupanqui, Rex González, José Basso, Paola Suarez y otros no tanto, como el muerto de Daniel Bilos. Sus mártires son: el desaparecido Luís Pujal (del PRT) y el fusilado en la “Masacre de Trelew”, Rubén Bonet (también del PRT). También tiene héroes locales como Octavio Derisi, Jesús Ricardo Iglesias, Juan Jesús Hernández Arregui, Héctor Bassaldúa y la mística María Crescencia.
Por desgracia, también tiene que contar entre sus “ilustres pobladores” a Felipe Solá (vice de Duhalde, ladero de Kirchner en los comienzos del ex presidente, compañero de De Narvaez en las últimas elecciones y afín a los Rodriguez Saa, Macri y Reuteman).
Pero no le quitemos méritos a los Reverter, por favor. Este emprendimiento familiar nació como panadería hace sesenta años y en la actualidad, en tercera generación, se especializaron. Ahora son sinónimo de bizcochos y pan rallado.
Cuando la gente va a Córdoba, compra para regalar un buen salame o alfajores; en Jujuy, un frasco con tierra del Cerro de los Siete Colores; en San Juan o Mendoza, un buen vino; en Bariloche, chocolate en rama; En Puerto Madryn, una ballena; en Calafate, una foto de la fortuna de los Kirchner y en Ushuaia, un pingüino. Si vas a Pergamino, un valioso souvenir es un paquetito de Reverter.

